martes, 25 de junio de 2013

Cuidado con las empresas y ofertas de trabajo fraudulentas.


Fraudes en ofertas de empleo
La precarización del trabajo, los empleos basura y la actual crisis económica han dado paso a todo un nuevo conjunto de actividades fraudulentas que se han consolidado con fuerza en los distintos vinculadores de oferta y demanda laboral. Familias no ahorradoras, inmigrantes, desempleados y mileuristas se perfilan ya como algunos de los principales colectivos víctimas de la denominada < crisis del empleo > cuya economía los hace más vulnerables a todo tipo de imprevistos.
 Delito y delincuente han existido siempre, pero algunos fraudes en particular guardan cierta relación con circunstancias sociales, es el caso de la actual crisis que ha potenciado sin duda algunos perfiles de riesgo y amenaza. Se trata de las < falsas ofertas de trabajo > prometedores empleos y cuya existencia no hace más que sembrar la desilusión y contribuir a dar una mala imagen del mercado laboral. Juegan con la esperanza y la ilusión de miles de ciudadanos y su objetivo no es más que lucrarse del creciente número de aspirantes a un empleo.
Algunas de estas falsas ofertas pueden llegar a constituir una auténtica pesadilla para el usuario, su magnitud puede ir desde pequeños importes hasta fraudes muy elevados, por un lado existen los < fraudes estacionales > comprenden aquellas ofertas fraudulentas relacionadas con determinadas épocas del año, la proximidad de las navidades, las ofertas para trabajar en cruceros ante la llegada de la época estival, etc..
Han proliferado algunos < falsos centros de información laboral > captan a sus víctimas mediante sugerentes y atractivos puestos de trabajo para los que ni siquiera es necesaria formación o experiencia, el candidato al empleo deberá llamar a un número de tarificación especial en el que le cobrarán entre 1,10 y 1,87 euros por minuto conversación tras la cual terminarán por colgarle el teléfono o sumirle en una interminable música en espera que cuya única finalidad es la de añadir minutos en toda una < maniobra de distracción > destinada a añadir importantes cargos a la factura telefónica del postulante al empleo.
Muchos usuarios declaran sentirse desesperados ante la necesidad de invertir un largo tiempo en la redacción de un currículo, un e-mail o una carta, gestiones que en muchas ocasiones no tendrán ninguna posibilidad de éxito debido a la presencia de todo tipo de anuncios basura.
Internet no se queda atrás en este fenómeno al haberse consolidado como uno de los mayores vinculadores de oferta y demanda, en su versión más doméstica se denuncia la proliferación del < spam de la crisis > se trata de e-mails no solicitados, no autorizados que advierten al usuario sobre la posibilidad de cambiar su vida, optar a un nuevo puesto de trabajo y mejorar su situación económica.
Se ha puesto de moda una nueva figura en el mundo de la crisis laboral se trata de las < empresas de selección no solicitadas > que al igual que el spam entran en nuestra cuenta de e-mail con mensajes que nos advierten de sus atractivos puestos de trabajo e interesantes remuneraciones, le animan a que llene los datos y el formulario de contacto.
Las < ofertas de empleo basura > representan otro de los arquetipos y expresiones de la crisis laboral, trabajos de cajera o dependienta por sueldos que no superan los 700 euros, licenciados en química por 1.000 euros mensuales, o trabajar de teleoperador/a por 5 euros la hora con ambientes de gran tensión son sólo algunos ejemplos de un fenómeno que va en aumento.
En estas estafas no faltan los denominados < fraudes del get quich rich > al estilo de “hágase rico rápidamente” a menudo se trata de negocios piramidales cuyo modus operandi no está permitido en nuestro país y que actúan bajo la apariencia de empresas serias, venden productos de cosmética o alimentación y captan a su clientela a través de anuncios clasificados, sin dar detalles previos de su identidad tratan de reunir a sus víctimas en hoteles o centros de convenciones en las que se desarrollaran dinámicas de grupo y presentaciones con falsos testimonios todo con el fin de conseguir más afiliados.
En otros casos se convence al usuario para que gane dinero sin gran esfuerzo recibiendo ingresos y transferencias a su cuenta bancaria con el fin teórico de actuar como mediador en transacciones y operaciones internacionales. El usuario debe reingresar el importe a otro número de cuenta reteniendo para él una pequeña comisión, sin saberlo se está convirtiendo en un < mulero > ya que está colaborando con el lavado de dinero negro procedente de otras operaciones además de correr el riesgo de ser imputado al constar como titular de dichas transacciones.
Los fraudes del < trabaje desde casa > constituyen otro de los platos fuertes, en este tipo de ofertas es necesario realizar un modesto desembolso económico que a menudo no supera los 40 o 50 euros. Estos fraudes llegan con especial éxito a amas de casa o personas con hijos a su cargo y que buscan empleos a tiempo parcial, ganar dinero sin presiones y sin jefes, trabajando a su ritmo, ensobrando cartas, manufacturando productos, actúan como un “gancho” eficaz, tras un pago por adelantado se recibirá (teóricamente) el material necesario para la elaboración del producto, a menudo se solicita al usuario que realice un ingreso bancario o un pago a una cadena de 20 dígitos enviando un sobre con 30 euros en sellos a un discreto y anónimo apartado de correos. Se trata de los delitos de toda la vida pero que con la crisis han sabido adaptarse al mercado laboral y confundirse sigilosamente con las miles de ofertas que a diario llenan los medios de prensa, trabajos cadena, negocios piramidales son tan sólo alguna de sus mutaciones.
Las < academias que ofrecen empleos con la condición de matricularse previamente a un curso > constituyen otro de los arquetipos del fraude en ofertas laborales, se trata en realidad de academias y centros de formación privadas, su ansia por matricular al mayor número posible de alumnos les llevará a publicar anuncios clasificados ofreciendo atractivos puestos de trabajo, bajo la apariencia de un empleo el candidato acabará por convertirse en alumno bajo la percepción y motivación de un trabajo que deberá conseguir estudiando en un centro.
La < captación fraudulenta de datos > se perfila como otro de los fraudes más virulentos, muchos medios, especialmente Internet se han consolidado como un mercado dedicado a la captar currículos que luego se venderán al a industria del spam, basta con publicar un anuncio con una oferta de empleo para empezar a recibir decenas de e-mails con los datos personales. Un currículo alberga un gran número de datos personales como la dirección, el teléfono, la formación, la cuenta de e-mail, el historial del postulante al empleo.. esta información a menudo se vende de manera subterránea a otros mercados que trazan análisis del mercado o incluso a las redes de spam dedicadas a comerciar con esta información y que dedican grandes recursos a conocer las preferencias de mercado y perfiles de usuario, etc.. Se trata de sonsacar los datos al usuario de manera fraudulenta, en ocasiones haciéndose pasar por una empresa de selección de personal.
Algunos empresarios han decidido sacar partido al gran volumen de inmigrantes existentes en nuestro país y que surcan la prensa escrita en busca de un ansiado puesto de trabajo. Muchos de estos usuarios declaran sentirse engañados por la existencia de un considerable mercado ilegal de ofertas laborales que se venden a altos precios y cuya posesión facilitará su regularización legal en nuestro país.
El director del reportaje promueve un decálogo de consejos para evitar ser víctimas de estas ofertas y aprender a reconocer de manera rápida las informaciones veraces de las falsas. Se trata de ser más crítico pero no más desconfiado y < desarrollar una cultura de la defensa ante los nuevos fraudes en el sector del empleo > Rechazar cualquier oferta que tenga como condición el previo pago de alguna cantidad, nunca adelantar dinero para trabajar en una empresa o organización, exigir al ofertante una identificación clara aun y cuando no nos ha proporcionado el puesto de trabajo, exigir el derecho a estar informado aun y cuando el resultado de la selección sea negativa, desconfiar de modus operandi cuyo proceso de selección sea poco transparente en el caso de e-mails y apartados de correos, ser prudente con las ofertas llamativas o aquellas que anuncian sueldos espectaculares bajo un tono sensacionalista.. Si vd.ha sido una víctima de este tipo de fraudes es recomendable conservar y preservar las pruebas y denunciar la empresa ante las autoridades policiales. Por supuesto advierta del fraude al medio de prensa intermediario utilizado para publicar el anuncio con el fin de que tomen las medidas necesarias.
Autor: Francesc Canals, divulgador especializado en timos, fraudes y picaresca.